Dicen que el mundo se conmociona por el vídeo de una joven que se suicidó tras ser acosada

Digo dicen, porque además de ser así, me tomo estas conmociones del mundo como los fuegos artificiales de las fallas: suben rápido haciendo ruido, explotan con gran estruendo causando entusiasmo con sus figuras y colorido, provoca varias y encontradas reacciones mientras caen sus estelas pero, cuando se desvanece, pocos siguen comentando los efectos y muchos menos los que más tarde, recuerdan cómo era…

El miércoles pasado, un mes después de colgar en YouTube un vídeo en el que, sin pronunciar una palabra, simplemente con tarjetas escritas, una joven estudiante canadiense explica el acoso que sufría desde hace tres años en el colegio y a través de internet, se suicida. Se llamaba Amanda Todd, tenía 15 años de edad.

En el vídeo, de casi 9 minutos y titulado “Mi historia: lucha, acoso, suicidio, daño”, Amanda explica que cuando tenía 12 años un desconocido que conoció a través de la red la convenció para que le enseñase los pechos. Un año después, el hombre la contactó a través de Facebook y exigió que se desnudase ante la cámara a cambio de no distribuir imágenes de su primer encuentro. Poco después, la policía se presentó en la casa de la joven porque las imágenes habían sido distribuidas a sus profesores, amigos y familiares…

No sé dónde estarían los padres de la niña; no sé cuánto velaban por ella, no pretendo hacer juicios de valor, sólo sé que hoy en día muchos (muchísimos) niñas (y niños), disponen de móviles, novísimos smartphones y cómo no, acceso a las maravillosas (y peligrosas) redes sociales y tiempo, mucho tiempo para enredarse. Este suceso, trágico por su final (?), no es algo aislado a causa de estas redes

Todd describe en el vídeo la ansiedad, depresión y pánico que le causó la distribución de su imagen desnuda y cómo cayó en un círculo vicioso de drogas y alcohol que agravaron su sufrimiento. Un año después, el desconocido creó una página de Facebook en la que utilizó la imagen desnuda de Amanda como su foto del perfil. “Perdí todos mis amigos y el respeto que la gente me tenía. Me insultaban y me juzgaban. Nunca podré recuperar esa foto. Está ahí para siempre”, declaró.

“…mientras el Parlamento de su país debate tomar medidas legislativas que protejan a los menores…” leo en la noticia ¿qué hace falta para intervenir ante la página creada para dañar así a la joven?, ¿cuánto debate es necesario para tomar acciones ante individuos así de malignos?

La pesadilla de Todd continuó otro año más a pesar de que cambió de colegio… delatada ante sus amistades por un chico que la engañó con palabras de amor… medio centenar de jóvenes la esperaron frente a su nueva escuela y la novia de su supuesto novio la golpeó mientras otros grababan en sus teléfonos móviles la agresión… “Quería morirme. Cuando (mi padre) me trajo a casa, bebí lejía. Me mató por dentro y creía que me iba a morir. La ambulancia vino y me llevó al hospital y me purgaron”… Al salir del hospital, descubrió en Facebook múltiples mensajes diciendo que se merecía lo que le pasaba y que debería morir…

Amanda se mudó a otra ciudad y cambió otra vez de colegio, pero el acoso siguió a través de internet por parte de esos supuestos “amigos” que llegaron a hacer páginas en Facebook en su contra. “Estoy continuamente llorando. Todos los días pienso por qué estoy todavía aquí. Mi ansiedad es horrible. No he salido en todo el verano. Todo por mi pasado. La vida no mejora. No puedo ir al colegio o reunirme con gente. Me estoy cortando constantemente. Estoy muy deprimida”…

El vídeo termina con dos tarjetas en las que se lee “No tengo a nadie. Necesito a alguien. Mi nombre es Amanda Todd” y una foto de su brazo sangrando con múltiples cortes.

Ya está, Amanda se ha suicidado. Su pesadilla terminó. Ahora, dicen que que empieza la de todos esos mal nacidos e indignos acosadores porque el mundo está conmocionado por el suceso…

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5 comentarios

  1. Comparto lo de las “conmociones mundiales”, efímeras como todo hoy. El caso es terrible y no es el único… Peligrosa combinación la intrepidez adolescente, su crueldad y las redes sociales.

  2. Sin palabras, tanto como para las que somos madres de niñas adolescentes como para las que no….

  3. Y la pesadilla de los que la ignoraron? Comenzará???

    1. En situaciones como esta es cuando (para mí) chocan lo filosófico, lo psicológico y la vida real…

      Cuando se estudia la conducta y el comportamiento de las personas y la conclusión es que a los argumentos racionales los boicotea la realidad… te (me) gustaría ir cargado con un ramo de rosas o mejor aún, orquideas majestuosas, pero impregnadas de Óxido nitroso para darle a oler a tanto desalmado (y que revienten divertidamente)…

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